- ¿Esa no es tu hermana?- Mélani estaba sentada sobre Eric en un banco del parque cuando había visto a Eva caminar por la otra acera.
- Si, es ella- contestó Eric indiferente
- ¿Dónde irá?
- Pues no tengo ni idea, cuando hablé con ella estaba mi madre delante y dijo que iba a estudiar un examen de inglés que tenemos el viernes, pero hasta donde yo he escuchado en clase no existe tal examen
Mel pensó durante unos segundos.
- A lo mejor ha quedado con algún chico
- ¿Tú crees?- la cara de Eric cambió por completo. Imaginarse a su hermana pequeña con un chico hacía que se le revolviera el estómago. Sabía que Eva ya se había besado con otros chicos pero intentaba no imaginar aquella escena. A pesar de que sólo tuviera un año más que ella seguía viéndola como la niña con la que jugaba de pequeño a buscar tesoros.
- Luego si quieres la pregunto- Mélani sonrió mirando a su novio
- No creo que sea buena idea
- ¿Por qué?- bufó- ¿Tan mal le caigo a tu hermana?
Eric se encogió de hombros y apartó la mirada hacia un niño pequeño que corría moviendo los brazos detrás de las palomas y una chica haciendo exactamente lo mismo. Los dos reían y parecían estar pasándoselo genial. Les envidió por ser capaces de reír con dos simples carreras.
- No es que le caigas mal, es que no te conoce
- Tampoco quiere hacerlo
Mélani bajó la mirada al suelo mientras Eric seguía mirando con detenimiento a la chica y el niño que corrían tras las palomas. De repente un flash le pasó por la mente.
Verano de ese mismo año
Eric corría hacia el mar riéndose. Aunque estuviera lleno de arena se sentía feliz y vivo. Miró hacia su derecha y la vio a ella, tan alegre como siempre. Sus carcajadas resonaban por toda la cala desierta. No había más gente que ellos en esa playa y por eso habían decidido bañarse desnudos. Sus cuerpos estaban calientes debido al anterior momento vivido y al notar la frescura del agua en sus piernas se sintieron incluso aliviados. Eric se hundió del todo para mojarse la cabeza y cuando salió se dio cuenta de que estaba completamente solo. ¿Dónde se habría metido? Giró la cabeza de lado a lado por si había decidido salir del mar y volverse a las toallas pero conociéndola seguramente estaría observándole y en breves segundos aparecería.
Como si le hubiera leído la mente, antes de que pudiera reaccionar una figura emergió de la superficie del mar y se abalanzó sobre él riéndose. Los dos chicos se hundieron bajo el agua y sus labios se unieron en un beso acuático. Cuando emergieron de nuevo Eric miró sonriendo a la preciosa chica de la que estaba enamorado.
- Me has asustado
La chica soltó una carcajada y volvió a besarle, esta vez más tierno. Un beso de perdón.
- Lo siento mi amor, no era mi intención
Eric sonrío abrazándola y la miró a los ojos. Ella le aguantó la mirada sonriendo a su vez mientras por sus mentes pasaba el único deseo de detener el tiempo y paralizar ese momento para que durara eternamente.
Unas gaviotas sobrevolaron sus cabezas en busca de algún pescado para poder alimentarse y la chica las siguió con la mirada
- ¿Sabes lo que me gustaría?- sonrío más
- ¿Qué te gustaría?
- Ser un pájaro, para poder ser libre del todo y volar a donde yo quisiera
Eric soltó una carcajada.
- Oye no te rías que lo digo en serio
- ¿Y qué pájaro quieres ser cariño?- comenzó a darle besos suaves por el cuello mientras saboreaba su piel salada.
- No lo sé, uno bonito y extraño a la vez
- Como tú-Eric volvió a mirarla sonriendo y la chica se ruborizó
- Eric, te quiero ¿lo sabías?
Una sensación de jubilo invadió a Eric por dentro. Pese a que tenía calor de sentir el cuerpo de ella tan próximo al suyo, un escalofrío le recorrió de los pies a la cabeza y sus labios sonrieron sin que pudiera evitarlo. Los ojos color chocolate de ella estaban fijos en los suyos y podía leer la verdad de aquellas dos palabras en ellos.
- Yo también te quiero Lucía
Y sus labios volvieron a juntarse en un beso largo y dulce.
Vuelta a la realidad
. M A R G A R I T A S . D E . P A P E L .
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