Eva tenía el móvil en la mano. Estaba intentando pensar qué podía ponerle en el mensaje a Aarón. No quería mentirle, pero tampoco quería que se enterara de que iba a ir a una cita doble, aunque sólo fuera por echar una mano a Tatiana.
Escuchó como Eric salía de la habitación y miró su reloj. Eran las cinco menos cuarto, si no quería llegar tarde debía escribir ya el mensaje y empezarse a preparar.
Comenzó a teclear. Las letras aparecían y desaparecían por arte de magia en la pantallita de su móvil.
Mi amor! Tengo muxiximas ganas de verte, pero esta tarde no puedo kedar contigo, he kedao con Tati para ir a comprar unas cosas, perdoname. Te Quiero
Releyó lo que había escrito. No era nada del otro mundo, pero si suficiente para que no se preocupara. Buscó en la guía del teléfono el número de Aarón y le dio a enviar.
Bien. Trabajo cumplido. Ahora debía comenzar a arreglarse. Su medía estaba en tres cuartos de hora así que ya llegaba tarde.
Se agarró sus rizos castaños en una coleta para dejar la cara libre y comenzó a maquillarse mirándose al espejo.
Un poco de polvos por aquí, un poco de corrector por allá. Perfiló sus ojos con un lápiz negro para iluminar más sus pupilas oscuras y cubrió sus pestañas con rimmel para intensificar la mirada. Por último se echó un poco de colorete rosado en las mejillas y brillo de labios transparente.
Se observó durante unos instantes en el espejo y asintió satisfecha con el resultado. Cogió la ropa que antes había dejado en la cama y se desvistió sin dejar de mirarse al espejo.
Una vez en ropa interior contempló su cuerpo desnudo. No le gustaba. Sus muslos eran demasiado gordos para su gusto a pesar de que todo el mundo intentaba convencerla de lo contrario, sus pechos demasiado exuberantes para lo bajita que era, y su vientre en lugar de ser plano como el de las modelos que salían en las revistas que leía, ser curvaba hacia fuera haciéndole una ligera barriga. Suspiró y apartó la mirada. Se puso la ropa limpia lentamente y volvió a contemplarse. Vestida ganaba mucho más, o eso creía ella. Se desató la coleta dejando caer su pelo a ambos lados de la cara y se lo atusó un poco. Cogió su colonia con olor a frambuesa y se echó dos toquecitos a ambos lados del cuello. Lista. Miró la hora de nuevo. Aun le quedaba media hora para llegar tranquilamente a casa de Tatiana.
Cogió su bolso pero justo antes de salir por la puerta de la habitación su móvil vibro. Un nuevo mensaje le había llegado.
Q tienes q comprar exactamente? Quiero verte, aunque sea mas tarde. Te Quiero
Eva se mordió el labio sentándose en su cama. ¿Y ahora que le decía? Seguramente la tarde se alargara y hasta por la noche no llegaría a su casa. No podía llegar a las once y volver a salir a sus anchas como si no dependiera de nadie, su madre no se lo iba a permitir.
Unas cosas xra el colegio. Yo tb quiero verte, pero creo que hoy no va a ser posible. Te Quiero
Espero unos segundos y su móvil volvió a vibrar.
Esas son las ganas q pones por esto. Me parece genial, queda con tu amiga y ya vere si mañana puedo o no quedar yo.
Se sentía francamente mal, tanto que hasta estuvo a punto de llamar a Tatiana para anular sus planes pero, en el momento en que iba a marcar su número, esta se adelantó.
- ¿Si?
- Eva tía ¿Dónde te metes? Te dije que te pasaras por mi casa a las seis para ayudarme a elegir la ropa
- Lo sé, te iba a llamar ahora mismo. No puedo ir
- ¿Qué? ¿Por qué? No puedes hacerme esto Eva por Dios
- Aarón está enfadado porque no puedo verle hoy y yo le he mentido. Me siento mal, le he dicho que me iba contigo a comprar una cosas para el colegio y eso no es verdad Tatitana
- Siempre igual, y sólo llevas dos semanas con él no quiero imaginarme como será cuando llevéis más tiempo. Es un posesivo
- Si, sé que no tiene por qué enfadarse por eso, pero esa no es la cuestión. El caso es que le he mentido
- No lo has hecho. Le has dicho que vas a quedar conmigo y eso es verdad. Que luego yo me encuentre con dos amigos es otra cosa
- Sabes que eso no es así
- ¿Y qué? Pero él no. Eva de verdad tengo muchas ganas de quedar con Marcos, te lo pido por favor, haré lo que tu quieras si vienes
Eva no sabía que hacer. Sabía lo importante que era para Tatiana que ella acudiera a la cita, eso la daría vía libre para perderse con Marcos mientras ella hablaba con Luís, pero no sabía que hacer con Aarón. Respiró hondo.
- Tatiana me vas a hacer los deberes de inglés durante el resto del curso
Al otro lado del teléfono se escuchó un grito de alegría.
- De inglés, de mates, de lengua... ¡de lo que quieras!
Eva río. No sabía si estaba haciendo lo correcto, pero desde luego estaba ayudando a Tatiana, y eso era lo que le importaba.
- Bueno, te cuelgo que sino no voy a llegar nunca a tu casa
- Si eso, y corre que ya me visto yo sin tus consejos
- Hasta ahora tonta
- Date prisa
Eva colgó el teléfono y volvió a enviar otro mensaje a Aarón.
Lo siento de verdad, prometo compensarte. Te Quiero
Volvió a coger su bolso y se dirigió al comedor donde su madre veía la televisión.
- Mamá me voy ya
Su madre no pareció escucharla, seguía mirando la televisión atentamente. Eva le puso la mano en el hombro y esta se asustó.
- Hija, que susto. ¿Qué quieres?
Eva río. Cuando su madre veía la televisión no había ser humano o extraterrestre en la tierra que fuera capaz de sacarla de aquel trance. Parecía que la hipnotizaba y siempre que la llamaban hacía caso omiso de ellos.
- Que me voy ya
- ¿Que te vas? ¿A dónde? No puedes salir
- ¿Por qué no puedo salir?
- Porque mañana tienes clase
- Ya, y si no salgo ahora no podré ir mañana a clase mamá. He quedado con Tatiana para ir a comprar un material que nos han pedido en el instituto para hacer un trabajo
Su madre frunció el ceño. Genial, no la creía.
-¿De qué es el trabajo si se puede saber?
Reflexionó durante un instante. ¿Qué podía decir? Su madre siempre tan preguntona, debía habérselo imaginado y así hubiera ido preparada a tal interrogatorio.
- De filosofía- dijo al fin
Pero su madre no se dio por convencida.
- ¿Y qué tenéis que hacer?
Perdida. Así estaba Eva en esos momentos. Como odiaba tener que mentir. No se le daba nada bien y para colmo su madre había nacido para ser policía y nunca se le escapaba nada.
- Pues aun no lo sabemos. Nos ha dicho que llevemos mañana una cartulina grande, rotuladores, tijeras y pegamento
- Entonces puede que sea un collage
Eva dio respiró aliviada. Se lo estaba empezando a creer.
- Si, supongo
- Bueno puedes ir, pero no quiero que vengas tarde
- Después seguramente vayamos a casa de Tatiana a estudiar inglés, la semana que viene tenemos un examen, lo dije durante la comida
- No lo escucharía
- Pero lo dije
- Está bien, está bien. A las nueve te quiero aquí
- Si veo que no llego te llamo
Y sin dejar que su madre replicara le dio un beso en la mejilla y se escabulló del salón corriendo hacia la salida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario